Thursday, July 14, 2011

UN POCO DE FILOSOFIA SOBRE EL RE-ENCUENTRO.

UN POCO DE FILOSOFIA SOBRE EL RE-ENCUENTRO. (O de lo que significa en nosotros todos los trámites concernientes a prepararlo)
 por Celina Sánchez

Muy a tono con nuestro próximo encuentro o gran REENCUENTRO de ex alumnos egresados por fortuna en el año 1986, se me ocurrió traer a colación la enseñanza del zorro al principito. Los q hayan leído ese maravilloso libro se acordarán que El Principito estaba ansioso por hacer amigos. Entonces lo encaró al zorro y le dijo que fuera su amigo (“que jugara con él”, en palabras del rubito príncipe); pero el zorro le dijo que así no funcionaban las cosas. Entonces el principito le pidió que le enseñara como ser/hacerse amigo. Y el zorro le dijo: tendrás q domesticarme. Qué significa eso? Preguntó el Principito. Crear lazos! Dijo el Zorro.
Y aquí viene la gran enseñanza del zorro al principito. El proceso de DOMESTICACION. Le enseñó a sentarse cerca de él en el campo al principio y venir a visitarlo a una determinada hora todos los días, para crear un rito. Luego le enseñó q se fuera acercando de a poco, hasta que el zorro comenzó a tomar confianza y de esa asiduidad nació la amistad.
Crear lazos, significa en parte un compromiso, una responsabilidad, porque el cariño que estamos forjando en ese lazo debe cuidarse, y mantenerse, pero esa responsabilidad se hace con amor, con gusto y por ello no es agobiante. Al contrario gratifica y da ganas de “trabajar” por ella.
Pero sigamos con el cuento. Cómo resultó todo esto? Resulta que el Principito tuvo q marcharse de la tierra y fue a despedirse del zorro. El zorro se puso muy triste y lloró, entonces el principito no comprendió porqué había querido que lo domesticara si luego iba a llorar con su partida. Qué ganaba el zorro? Pero El zorro si ganaba. Ganó ser importante en la vida del otro, ganó un lazo, ganó un gran recuerdo. Y le dio su última enseñanza al principito. Le dijo: Sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.
Pues bien, uno es responsable de lo que domestica. Y mi enseñanza con todo este análisis de El Principito es el siguiente. Podemos reirnos de las tonteras que escribimos en la página del Face Book Promoción Normal 86 – cena de egresados. Podemos armar reuniones previas. Podemos buscar gente que hace años no vemos. Podemos prestar las casas. Podemos hacer blogs para que los compañeros escriban. Podemos escribir en esos blogs para que nos emocionemos. Todo esto significa domesticar. Hacernos comunes. Bajar las vallas de las divisiones, para que el día del Re-Encuentro, seamos todos ex alumnos de esa gran escuela y no nos discriminemos por divisiones. Toda gestión concerniente al muro de la cena o a este blog, implica un proceso de re-encuentro. De crear o re-crear lazos. Y desde aquél que participa activamente, hasta aquél que sólo lee y se divierte, todos estamos involucrados en este proceso.
Esto es muy bueno amigos. Esto es excelente. Para el espíritu, para sacar el alma al sol (como dijo alguien por ahí), porque alimenta el espíritu. Hace que nos OCUPEMOS de algo, aunque se trate tan sólo de relojear de vez en cuando qué sucede por la página. Y hace que nos hagamos COMUNES con los otros, porque nos vamos conociendo y reconociendo. Este alimento no se ve. Pero está. Porque como dijo el zorro: sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.

Algunas partes fueron extraídas del libro El Principito. Y esta enseñanza la aprendí de un gran maestro: Jaime Barylko, filósofo y gran persona.

1 comment:

Adriana said...

Excelente! y muy cierto. Aunque quizas no lo tengamos tan claro, estamos todos COMPROMETIDOS en esto.